La especialidad en Aparato Digestivo ha sufrido un importante avance científico y tecnológico gracias al desarrollo de técnicas diagnósticas que hoy constituyen su seña de identidad y que la delimitan claramente de otras especialidades médicas.

El ejercicio de la especialidad en Aparato Digestivo requiere tener en cuenta las funciones asistencial, docente e investigadora. La labor asistencial e investigadora se lleva a cabo a través de la publicación de artículos en revistas y libros especializados, participación en trabajos, estudios, congresos, foros y reuniones propios de la especialidad. Además, al estar el Hospital Universitario Infanta Elena adscrito a la Universidad Francisco de Vitoria también nos permite llevar a cabo labores de docencia a los alumnos de Medicina pertenecientes a dicha Universidad.

Desde el punto de vista asistencial, la podemos definir como aquella especialidad que se ocupa de las enfermedades que afectan al tracto digestivo y órganos glandulares asociados (esófago, estómago, intestino delgado, colon, recto, ano, hígado, vías biliares y páncreas), así como las repercusiones de las enfermedades digestivas sobre el resto del organismo humano e inversamente las repercusiones de las enfermedades del resto del organismo sobre el sistema digestivo.

Su actividad se puede englobar en una serie de áreas específicas que son:

  • Áreas de pruebas específicas constituidas por tres grandes grupos, la endoscopia digestiva, la ecografía digestiva y los estudios funcionales digestivos.
  • Áreas de hospitalización en sus diferentes variedades.
  • Área de asistencia ambulatoria, que a su vez se puede subdividir en consultas monográficas de hepatología, enfermedad inflamatoria intestinal y, en los últimos tiempos, debido al aumento de su incidencia y su repercusión, en una consulta de prevención y alto riesgo de cáncer de colón con especial dedicación al cribado de la enfermedad.
  • Urgencias propias de la Especialidad

La labor asistencial del Servicio de Aparato Digestivo también debe contemplar intensificar las relaciones con Atención Primaria, con el fin de mejorar la calidad de la asistencia del cuidado de los pacientes, hacer un uso adecuado de los recursos disponibles y conseguir la atención integral de los pacientes y no una asistencia fragmentada.

Para ello es fundamental potenciar al máximo los mecanismos de comunicación, a través del médico especialista consultor y la creación de diversas guías clínicas y protocolos de derivación de Medicina de Atención Primaria a Especializada.