El Hospital Universitario Infanta Elena recuerda que la mayoría de los factores de riesgo cardiovascular son “silenciosos”
El hospital ha vuelto a organizar su ya tradicional “Jornada por el Día Mundial del Corazón”, con motivo de su celebración, el 29 de septiembre

- La jornada divulgativa ha acercado a pacientes y vecinos controles de tensión arterial, glucemia e IMC, un taller de RCP y actividades de ejercicio y relajación
- Profesionales de los servicios de Cardiología, Rehabilitación y Endocrinología y Nutrición han compartido recomendaciones para prevenir las enfermedades cardiovasculares a través del ejercicio, la alimentación y el control de los factores de riesgo
Cuidar el corazón también significa prestar atención a aquello que no se nota. La tensión arterial, la glucosa o el colesterol pueden estar elevados sin provocar síntomas, pero mantenerlos bajo control ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares. Con esta idea, el Hospital Universitario Infanta Elena
-perteneciente a la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid (Sermas)- ha celebrado este martes una jornada con motivo del Día Mundial del Corazón que ha reunido cerca de 300 asistentes y ha contado con la participación de pacientes y vecinos, así como de estudiantes y docentes del Colegio Valle del Miro y del IES Vicente Aleixandre de Pinto, además de representantes del Ayuntamiento de Valdemoro.
Una de las actividades centrales ha sido la mesa de valoración cardiovascular instalada en la entrada principal del hospital, donde se han realizado controles de tensión arterial, glucemia e índice de masa corporal (IMC). A lo largo de la mañana, 150 personas han participado en esta valoración. Se trata de parámetros que permiten identificar algunos factores de riesgo y que, como ha explicado la Dra. Petra Sanz Mayordomo, jefa del Servicio de Cardiología del hospital valdemoreño, es importante comprobar de forma activa, ya que "la mayoría son silenciosos".
"Si sabemos que están mal controlados podemos implementar medidas para intentar mantenerlos dentro de la normalidad y así prevenir la aparición de estas enfermedades cardiovasculares", ha señalado la especialista, que ha recordado que la prevención permite actuar antes de que aparezcan problemas como el infarto, la angina o el ictus.
Saber cómo actuar también forma parte de la prevención
La jornada ha incluido también un taller de reanimación cardiopulmonar (RCP) básica, impartido por profesionales de la Unidad de Cuidados Intensivos. El objetivo ha sido acercar a la población unas pautas que pueden resultar decisivas cuando se produce una parada cardiaca. La actividad ha despertado especialmente el interés de las personas más jóvenes y ha registrado una alta participación. La Dra. Sanz ha explicado que "la mayoría de las muertes súbitas son debidas a parada cardíaca por una arritmia que se llama fibrilación ventricular. La reanimación cardiopulmonar precoz es la única forma de salvar la vida del paciente, por lo tanto, cuantas más personas conozcan las medidas de RCP, más vidas se podrán salvar", y ha subrayado que este tipo de conocimientos deben llegar al mayor número posible de personas.
La actividad física ha sido otro de los protagonistas de la jornada. Tras las actividades de prevención, los participantes han realizado ejercicios de relajación y una caminata hasta el Parque Malinche y de vuelta al hospital, una propuesta que ha permitido trasladar a la práctica la importancia de mantenerse activos. "El ejercicio físico es muy importante en la prevención cardiovascular porque ayuda a prevenir la obesidad y el sobrepeso, lo que a su vez ayuda a bajar la tensión arterial, la glucosa y el colesterol", ha explicado la jefa del Servicio de Cardiología.En este sentido, la especialista ha recordado también la importancia de no fumar, mantener un peso corporal adecuado, realizar ejercicio físico y cuidar la dieta.
En este sentido, el Dr. Koldo Villelabeitia Jaureguizar, jefe del Servicio de Rehabilitación y Medicina Física del Hospital Universitario Infanta Elena, ha destacado que caminar es una actividad sencilla y accesible que puede tener un impacto importante en la salud cardiovascular cuando se incorpora de forma habitual. "No hace falta realizar siempre ejercicio intenso. Caminar, subir escaleras o acumular movimiento a lo largo del día también puede tener un impacto importante si lo mantenemos como un hábito", ha señalado. Además, ha recordado que la combinación de ejercicio físico y relajación puede ser beneficiosa para la salud cardiovascular, ya que los ejercicios de relajación pueden contribuir a reducir el estrés y la tensión emocional.
El especialista ha insistido además en que la actividad física debe adaptarse a las características y necesidades de cada persona. "No existe un ejercicio que sirva para todos. Hay que tener en cuenta la edad, la condición física, los hábitos previos y las posibles enfermedades o limitaciones, para que la actividad sea segura, progresiva, agradable y sostenible", ha explicado. En personas con enfermedades cardiovasculares o con otros problemas de salud, ha señalado la importancia de individualizar las recomendaciones y, cuando sea necesario, contar con la valoración de un profesional sanitario.
Para el Dr. Villelabeitia, incorporar estos pequeños cambios a la rutina diaria es una forma de avanzar en la prevención cardiovascular. "Cuidar el corazón está en nuestras manos y empieza por pequeños hábitos cotidianos. Cada pequeño cambio cuenta y cada paso suma en la prevención cardiovascular", ha concluido.
Una alimentación saludable para cuidar el corazón
La alimentación ha completado el recorrido por los principales pilares de la prevención cardiovascular. Para ello, la jornada ha contado con la participación de Marina Lora Peligros, nutricionista del Servicio de Endocrinología y Nutrición del hospital valdemoreño, que ha abordado la relación entre alimentación y salud cardiovascular.
"El cuidado de nuestra alimentación es un factor clave para garantizar un estilo de vida saludable ya que la gran mayoría de eventos cardiovasculares son prevenibles", ha explicado. Mantener unos niveles adecuados de presión arterial, colesterol, triglicéridos y glucemia, además de un peso saludable, es la base para cuidar la salud del corazón.
Entre las recomendaciones planteadas se encuentra seguir un patrón de alimentación mediterránea, dando protagonismo a frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales, además de aumentar el consumo de pescado frente a la carne y utilizar aceite de oliva virgen extra. También se ha aconsejado limitar los alimentos ultraprocesados, las grasas saturadas, la sal y los azúcares añadidos. Pero cuidar la alimentación no significa buscar la perfección. "Cuidar nuestra salud cardiovascular no implica seguir una dieta perfecta; se trata de construir hábitos saludables que puedan ser sostenibles a largo plazo. Cada elección que podamos realizar para mejorar nuestra alimentación, cuenta", ha señalado la nutricionista.
La jornada ha trasladado así un mensaje común desde las distintas especialidades: la prevención cardiovascular no depende de una única medida, sino de conocer los factores de riesgo y trabajar sobre ellos mediante hábitos que puedan mantenerse a lo largo del tiempo. "Las medidas de prevención cardiovascular se deben conocer y aplicar durante todas las etapas de la vida, incluida desde la infancia, para aumentar la cantidad y calidad de vida", ha recordado la jefa del Servicio de Cardiología.
La prevención cardiovascular, dentro y fuera del hospital
Este mensaje de prevención y continuidad de los cuidados también está presente fuera del hospital. Martín de la Fuente García, presidente de la Asociación "Vida y Corazón" de Valdemoro y voluntario del Infanta Elena como paciente experto, ha explicado que la asociación trabaja apoyando a los pacientes que terminan la rehabilitación cardíaca de fase II en el hospital para animarlos a mantener la actividad física y seguir cuidándose una vez finalizada esta etapa.
Concretamente, a través del proyecto "Valdemoro Cardiosaludable", la asociación pone a disposición de los ciudadanos de Valdemoro máquinas de ejercicio cardiovascular de uso gratuito, instaladas en el parque Duque de Ahumada, junto con las ya existentes por parte del Ayuntamiento. "Creemos que la prevención, el ejercicio y el mantenimiento de unos hábitos saludables son fundamentales para seguir cuidando nuestra salud cardiovascular y, sobre todo, para que las personas que han pasado por una enfermedad cardiovascular puedan continuar activas y cuidándose después de finalizar su rehabilitación", ha señalado Martín de la Fuente.
"Desde la Asociación ‘Vida y Corazón’ -recientemente reconocida con el premio Impulso de la Fundación Española del corazón 2026 en la categoría ‘Asociación de pacientes’- seguiremos trabajando para acompañar, informar y apoyar a los pacientes y a todos los ciudadanos de Valdemoro en ese camino", ha añadido su presidente.
La jornada ha permitido así trasladar un mensaje común sobre la importancia de conocer los factores de riesgo cardiovascular, aprender a actuar ante una emergencia y mantener hábitos saludables para cuidar la salud del corazón.


















